Wednesday

El hombre de la novela

Había una vez un hombre que leía un cuento. A este hombre le gustaba leer cuentos sobre personas que leen otros cuentos. Una vez leyó una novela policíaca donde el detective usaba un cuento para predecir los crímenes que ocurrían en la historia. Ahora el hombre leía sobre un tipo que escuchaba jazz en el tramway. El hombre leía su novela en la casa, en el tren cuando viajaba al trabajo, Y de vuelta cuando regresaba a su casa. Ponía marcas de colores en sus cuentos. Para saber dónde iba y no perder tiempo buscando la página cuyo número no se iba a aprender de memoria. Peter escuchaba Summertime cuando viajaba en el tramway. Cuando escuchaba la voz de Louis Armstrong se imaginaba que estaba en una película muy antigua. De los años 50. Peter normalmente usaba traje para ir a trabajar. Pero era verano. Y usaba un viejo poleron verde que le había regalado un viejo amigo de esos de la época de infancia. Cuando se detenía en alguna estación, observaba el andén en busca de algo. Tal vez alguna señal que le indicara que él debía estar ahí. Tal vez alguna señal que su vida, como la de cualquier otro hombre, no era producto de un azar cósmico, sino que tenía un sentido y un propósito específico. Cuando el hombre salió de la estación empezó a llover y el agua que caía del cielo mojaba algunas páginas que contenían el cuento que leía. De súbito, Peter alzo su mirada al cielo, y vio pequeñas gotas de agua. Extrañamente esas gotas caían de un aislado par de nubes sobre el cielo azul brillante. De hecho, esas dos pequeñas nubes parecían dos grandes ojos. Dos ojos que lo miraban y que... parecían leer su mente. Furioso, Peter alzó su mano al cielo. Su mano se volvió gigante y pudo proyectar sus dedos en aquellas nubes tipo ojos, haciendo como que picaba con sus dedos aquellos ojos espías. El hombre que leía no pudo continuar leyendo su cuento nunca más, tenía algo que le picaba en los ojos. Decidió que estaba cansado y metió su cuento en el bolsillo. Peter se había calmado, y subía nuevamente a tomar el próximo tramway. Leía un cuento que no terminaba de entender. Leía sobre un hombre, o tal vez una mujer. No quedaba bien claro. Sobre una persona que leía un cuento en su computador. Un cuento de esos raros. Que parece que no terminaban con la última palabra. El sujeto leía su cuento y súbitamente se webcam se enciende, y escucha el típico sonido del google talk. El sujeto se siente observado. Como si alguien lo estuviera viendo. Como leyéndole su mente.

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